Viajero a otros brazos - Cantos al olvido

Me acostumbré, viajero,

a que mis brazos no eran tu destino,

que tus pasos corrían con el deseo.


De deseo mueren los susurros

volando como ecos en la gruta,

esperando que tu brújula

marcara el norte de mis suspiros.


En el sur mueren mis futuros,

en una parada, arrancando las horas,

el Guadalquivir sueña vernos

de la mano una noche más.



2 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo